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| Fortificaciones
en la Puebla de Mula | Un manucristo fechado en
1750 afirma que Mula fue fundada 1.300 años antes de Cristo por los griegos
zacintos, que vinieron a España desde la isla de Zante: 'Bajo el dominio
de Sículo le pusieron por nombre Salonac; destruída Troya, este
pueblo se amplió con la llegada de muchos griegos y mantuvo dicho nombre
hasta que vinieron los Romanos, que se lo mudaron por el de Lavinia, en memoria
de la mujer de Eneas'. Tras la invasión musulmana, los
árabes la llamaron Mula, topónimo árabe que significa "señora
de muchos lugares", pues tenía bajo su jurisdicción Albudeite,
Bullas, Campos del Río y la Puebla. Otros historiadores discrepan de esta
acepción y atribuyen el nombre de Mula al derivado de muela rocosa o a
la frase pronunciada por el alcaide moro cuando Alfonso X le conminó a
rendirse: 'Ganarás la ciudad, cuando la mula haya parido'.
En cualquier caso, la historia de Mula está escrita en los 87 yacimientos
de dintintos períodos culturales incluídos en su reciente Carta
arqueológica, que pone de manifiesto la enorme riqueza de este municipio
desde la Prehistoria hasta el siglo XVII.
Vestigios cerámicos del
período eneolítico hallados en el campo del Cajitán, los
argáricos del castillo de Alcalá, los ibéricos de El Cigarralejo,
los romanos de Villaricos y Caputa,
y los musulmanes de las fortificaciones
de la Puebla y de la propia villa, evidencian su importancia histórica.
Los árabes, conscientes de su privilegiada situación, fomentaron
el incremento demográfico en las laderas del fuerte y bien torreado castillo.
Mula fue una de las siete ciudades que se integraron en la Cora de Todmir
al suscribir el pacto de Teodomiro. En 1430, el Rey Juan II nombra Adelantado
del Reino de Murcia a Alonso Yáñez- Fajardo y le entrega el señorío
de Mula por el apoyo prestado en la lucha contra el marqués de Villena.
Esta concesión originó numerosas disputas entre sus sucesores
-los marqueses de los Vélez- y la población, que concluyeron tras
el levantamiento comunero de 1520 y el llamado pleito de Mula contra los señores
feudales que se prolongaría durante trescientos años.
Mula, alejada de los avatares fronterizos, vivió años
de prosperidad y desarrollo que sólo se vieron afectados
por las generalizadas epidemias y la guerra de Sucesión.
En 1812 fue saqueada por el ejército francés.
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